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La reciente imposición de un arancel del 50% al café brasileño por parte del presidente Trump, junto con las amenazas de aplicar medidas similares a otros países del grupo BRICS, ha conmocionado a la industria cafetera mundial. Esto representa un problema importante, ya que Estados Unidos es el mayor importador de café brasileño, con un comercio de aproximadamente 1.900 millones de dólares el año pasado. La repentina interrupción en esta cadena de suministro podría provocar un exceso de oferta de café brasileño en busca de nuevos mercados, lo que haría bajar su precio y el precio del commodity en general. Con la retirada de los compradores estadounidenses, los exportadores brasileños buscarán destinos alternativos para su café, y Europa es el siguiente mercado lógico. Esto podría traducirse en una mayor disponibilidad de granos brasileños a precios más competitivos. Si bien este escenario plantea desafíos para algunos productores, podría significar un ahorro considerable para los tostadores y compradores europeos. La presión a la baja sobre los precios podría ayudar a equilibrar las recientes tendencias inflacionarias en el abastecimiento de café verde, permitiendo a los tostadores estabilizar o incluso reducir sus costos.
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December 2025
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